¿A qué huele tu desayuno?


Propósito para el año nuevo ¡oler todo lo que pasa por delante de mis narices!

    Si eres de los que son capaces de identificar una canción con las primeras notas que suenan y no sabes de música, ¿por qué crees que no eres capaz de reconocer un olor en un vino sin saber de vinos?

    El sentido del oído es algo que tenemos más o menos desarrollado, reconocemos ruidos, sonidos, voces…, son muchos años de memoria auditiva que hemos ido acumulando prácticamente sin esfuerzo, igual que la vista, pero ¿qué pasa con el olfato?

    No desesperes si al catar un vino, al principio no identificas aromas, te invito a que entre tus propósitos para éste nuevo año incluyas oler todo lo que pasa por delante de tus narices, ya sea en el despacho, en casa o por la calle. El papel de la impresora, el agua del grifo, el smartphone que te han regalado, el árbol de Navidad, la cabalgata de los Reyes Magos, el avión de vuelta de las vacaciones, una excursión a caballo, los calcetines nuevos… céntrate unos minutos, no te cortes, cierra los ojos, inspira, intenta identificar los olores y memorízalos, repite el ejercicio tantas veces como quieras, a cualquier hora del día y dónde quieras, te aseguro que en un futuro te ayudará a definir el aroma de un vino a través de la cata.

Te propongo un reto ¿eres capaz de describirme a qué huele tu desayuno? y no me vale con un simple… huele a café  😉 

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