¿Tiene el vino fecha de caducidad?


Casi todos los alimento tienen la obligación de poner una fecha de caducidad o de consumo preferente y el vino… ¿tiene fecha de caducidad?

El vino es un alimento como lo es un zumo de pera o una lata de atún, entonces… ¿por qué no tiene fechas de caducidad?.

Hay algunos productos que están exentos de la normativa y eso que el vino se supone vivo y va evolucionando, pero todas aquellas bebidas que tengan un porcentaje superior al 10% de alcohol no están obligadas a indicar fecha de consumo preferente, lo mismo para alcoholes superiores, frutas, hortalizas y patatas frescas, azúcares sólidos, vinagres y productos de confitería elaborados principalmente con azúcar. Vamos a rascar un poco en éstos productos, las frutas, hortalizas, patatas… es evidente cuándo no debemos comerlas y es que una patata podrida, aunque no lo veamos, ¡huele fatal!, la lechuga se queda flácida, las frutas… ese melón que lleva días en la nevera y huele a pegamento imedio o un plátano con la piel negra y la carne manchada, pero y ¿el vino? ni huele a podrido, ni le salen manchas y no hay signos evidentes de que sea nocivo para la salud, es más, hay vinos que con el tiempo mejoran o por lo menos evolucionan y ganan complejidad de aromas. 

El vino no caduca, pero sí puede perder su frescura, los aromas a frutas, sobre todo el color, en el caso del tinto lo perderá y en el blanco lo ganará, podrá tener algo de poso, aromáticamente puede ser menos intenso y los sabores que encontramos en boca, algo diluidos o descompensados, es decir, el alcohol por un lado, la acidez por otra, los taninos al final… no tiene porque ser vinagre, pero puede recordarnos y sobre todo, no nos hará daño.

Tener la oportunidad de beber zumo de uva fermentado hace más de 20 años, es algo exclusivo del vino y además, en algunos casos, emocionante.

Foto: freedigitalphotos.net

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